Dra. Irene Magaña: Compromiso, paciencia y perseverancia son claves para liderar la Escuela de Psicología.

por | Ago 29, 2025 | Noticias | 0 Comentarios

La académica e investigadora de la Universidad de Santiago, Dra. Irene Magaña cede la dirección de la Escuela de Psicología. En esta entrevista la profesora repasa los cuatro años de liderazgo, dando cuenta de las fortalezas adquiridas y los aprendizajes logrados.


¿Qué le gustaría destacar de su gestión?

Es una pregunta bastante compleja y difícil de contestar, dado que fue una gestión iniciada desde un momento muy especial de la escuela, inmediatamente después de una intervención con un director nombrado por rectoría, y también luego de un prolongado período de encierro y trabajo online por la pandemia; y por lo tanto involucró vencer muchas resistencias, de distinto tipo, y hacer grandes esfuerzos para recuperar el estado  habitual de las cosas en sus distintas áreas del funcionamiento universitario. En ese sentido, una de las cosas que a mí me preocupó particularmente fue hacer una gestión que lograra integrarnos nuevamente como comunidad escuela, tratar de modificar, volviendo a direccionar, una cultura de trabajo colectivo distinto al que se había instalado en esos tiempos. Es decir, cambiar el marcado individualismo y la escasa comunicación y trabajo en equipo. Entonces, yo diría que nos ocupamos (sobre todo el primer período) en restablecer el espíritu de trabajo colectivo, en función del interés común y de las necesidades generales de la escuela.

Otra de mis grandes preocupaciones, fue tratar de fortalecer el interés en desarrollar actividades académicas tendientes a recrear algunos de los programas que lamentablemente habíamos perdido, como fueron 2 de nuestros Magísteres y sobre todo el Programa de Doctorado. Pienso que éste ha sido uno de nuestros grandes desafíos y que también ha significado un importante logro, en la medida en que ya tenemos un proyecto bien encaminado y que este proyecto se corresponde con la identidad de nuestra Escuela. Además, y en este interés de desarrollar nuestro trabajo académico, quisimos comprometernos con crear una línea de publicaciones que tuviera continuidad y que representara nuestros intereses colectivos, con todas las dificultades que esto significa, tanto en costos de dinero como gestión. Se lograron dos libros publicados y un tercero que está en curso y se dejaron condiciones de trabajo y financiamiento para seguir con esta línea editorial. En relación a esto, también, hay que destacar que con ésta creación de una línea editorial logramos hacer un trabajo colectivo y aunar esfuerzos para escribir desde  distintas líneas teóricas y perspectivas  disciplinarias, pero siempre alrededor de ciertos temas comunes y misionales para nuestra comunidad académica, y logramos además convocar no solamente a los académicos de la planta regular, sino que también a profesores hora y a otras personas  asociadas de alguna manera a algún tipo de proyecto de la escuela, incluso hubieron algunas publicaciones en que también se integraron estudiantes. Esto significó para mí un gran logro y estoy muy contenta al respecto.

Otro punto importante de destacar, fue el prolongado y dedicado trabajo primero para la revisión del Currículo y luego de sus ajustes y reformulación, fue un trabajo arduo y complejo que se llevó a cabo desde la Subdirección de Docencia, liderado por la Subdirectora María Soledad Loyola, y que fue escalando en envergadura a través de las distintas etapas del análisis de nuestras mallas y que implicó también el compromiso de una amplia Comisión que implementó este estudio y rediseño del Currículum. También desde esta Subdirección de Docencia se realizó la formulación de varias normativas internas, tendientes a regularizar los sistemas formales de implementación de la docencia.

Finalmente no puedo dejar de mencionar el tremendo trabajo realizado desde la Subdirección de Vinculación con el Medio donde, partiendo desde cero (ya que solo existía una cuenta informal de Facebook que manejaban aisladamente algunas personas) a instalar sistemas de Redes Sociales, Página Web y otros medios de comunicación para nuestra conexión y vínculos con el medio. También se recuperaron y sistematizaron Convenios con otras instituciones de distinto tipo y se crearon varios nuevos, que han permitido apoyar tanto la docencia como la investigación.

 

¿Hubo algún desafío que les haya resultado difícil de sobrellevar durante su gestión? ¿Cómo lo resolvió?

Creo que uno de los desafíos importantes durante nuestra gestión fue rehacer el proyecto de doctorado, que en este momento ya lo tenemos bastante avanzado, el pre proyecto ya está autorizado por la VIPO, estamos cerrando el tema como proyecto y el próximo año quizás, en el segundo semestre ya podríamos tener la apertura de nuestro nuevo Programa. El proyecto de doctorado, además, no estuvo exento de algunos conflictos, pero logramos de alguna manera sobrellevarlos y seguir con él.

Otro de los grandes desafíos fue de alguna manera tratar de revisar y hacer una especie de diagnóstico de cómo recibimos la Escuela, en base a esto articulamos el rediseño del currículum en el pregrado, donde encontramos se habían producido una serie de modificaciones, que entiendo que fueron respondiendo a las distintas vicisitudes por las que pasó la escuela,  pero que si fueron medidas quizás buenas de urgencia, fueron cambiando nuestra malla de manera perjudicial y poco integrada, y que no correspondían a un currículum pensado armónicamente y de acuerdo a los cambios necesarios a nuestros tiempos, en que se debe formular un currículum capaz de sustentar un aprendizaje actualizado a las necesidades de la profesión, que sea competitivo y además armónico con lo que nosotros declaramos como nuestra misión.

Otro gran desafío y preocupación importante, fue la recuperación y mejoramiento de nuestra infraestructura, la que había sido desastrosamente reducida antes de empezar en la época de la pandemia y que luego de ella se encontraba muy deteriorada. Perdimos muchos espacios y pasaron una serie de eventos en que se habían perdido también espacios como el de nuestro actual  PSYNOP, así como otros espacios del zócalo. También recibimos la Biblioteca en estado lamentable, luego se inundó, con lo que perdimos su mobiliario e instalaciones.

Yo diría que con la recuperación del Zócalo tuvimos que enfrentar muchos desafíos, fue prácticamente una especie de batalla continua, un buscar estrategias y medios para la recuperación de los espacios y de la infraestructura de la escuela.

Otro tema que nos preocupó mucho también fue el tratar de cambiar un poco la cultura académica de los procesos docentes con los estudiantes, normalizar y canalizar formalmente las cosas y tratar de hacer un ordenamiento general, de cómo por ejemplo se hacen las inscripciones, en qué momentos, y muchos otros trámites docentes. Rubro del que se ocupó muy bien la Subdirección de Docencia.

 

¿Qué le aconsejaría al nuevo equipo directivo?

Ahora yo creo que les aconsejaría sostener dos principios claves, los que a mi juicio y después de los dos periodos que pasé en la dirección de la escuela, son esenciales de observar a mi juicio: uno paciencia y otro perseverancia, porque la verdad es que se requieren estas dos condiciones para poder trabajar. Pero antes que eso, y por sobre todo “compromiso”, un fuerte y real compromiso con nuestra Escuela.

Paciencia, porque la verdad es que cada una de las cosas que hicieron recuperar espacios, que permitieron modificar el currículum o tratar de sacar un proyecto de posgrado a toda costa ,es mucho más difícil de lo que uno se imagina. En los contextos en que hemos estado últimamente,  lo hemos podido constatar, porque con la misma rapidez con que se arreglan cosas, inmediatamente se echan a perder, porque no se arreglaron lo suficientemente bien o no hubo una buena  programación. Por ejemplo, hemos pasado dos periodos reclamando por el ascensor y ahora está funcionando, pero está funcionando aún no totalmente terminado, no con todo lo que debería tener y por lo tanto hay que optar por establecer reglas ajustadas a esa realidad,  como decidir que se use sólo en casos de necesidad imperiosa y en forma supervisada.

Bueno y la otra cosa importantísima a mi juicio es lograr un equipo que esté bien articulado, con metas comunes y que vayan en pro de bienes específicos, lograr ciertas metas, tener ciertos propósitos claros, y perseguir nuestra misión. Que también parece muy evidente como consejo, pero que muchas veces no es tan fácil de lograr.

 

¿Qué cambios o proyectos cree que son necesarios para el crecimiento (o evolución) de la Escuela?

Yo creo que una de las cosas claves que tendría que lograr la Escuela, y que espero que hayamos contribuido en las bases para que esto suceda, es nuevamente tener un posgrado consistente y sólido. Deberíamos tener un proyecto de doctorado y tener más proyectos de magísteres de los que se han avanzado, las subdirecciones tanto de investigación como de posgrado han contribuido mucho con su gestión, con la agilidad con que han tratado de llevar estos temas y de alguna manera buscar vías de formulaciones de proyectos que puedan articularse, porque tampoco los posgrados pueden ser una suma de parcialidades.

 

¿Cómo cree que seguirá evolucionando la Escuela de Psicología?

Espero que siga fortaleciéndose en el pregrado, se hizo una revisión importante del currículum, se hicieron propuestas y normativas para su rediseño. Propuestas que se comunicaron y que yo creo que van a permitir que se vaya perfilando un Currículum mucho más actualizado, que también debería estar articulado con las otras universidades del CUECH, ya que hay una serie de instancias de participación y de trabajo con esta Red que hay que seguir sosteniendo y que la nueva dirección debería ir articulando, con estas universidades del estado y también en convenios con otras universidades, con trabajo colectivo, en el seno de las Comunidades de Escuelas de Psicología.

Estos convenios con otras universidades fueron también otra de las cosas que nosotros tratamos de fomentar y logramos algunos importantes. Esto es súper clave, actualmente es dificilísimo trabajar si no estás bien articulado con las distintas comunidades académicas y no solamente con los medios académicos, sino que también con la sociedad en general y con los requerimientos de ésta, entonces, la vinculación con el medio se hace otro de los importantes desafíos.

En eso yo siento que también nuestra dirección contribuyó. Cuando entramos a la escuela, no había página web, había una página que lo manejaban un par de profesores de manera espontánea pero que no tenían ni la clave, ese fue el desafío que enfrentó María Paz Gómez, yo diría que ella lideró la construcción de prácticamente todas las plataformas que actualmente tenemos en la Escuela y que están muy ágiles, bien nutridas y bien informadas. Fue también uno de los grandes desafíos que enfrentamos como dirección y que yo creo que hemos cumplido y estamos dejando en ese sentido en ese ámbito de la vinculación con el medio una buena plataforma para poder seguir desarrollando estos temas.

 

¿Con qué aprendizaje se queda tras su etapa como directora?

Es difícil la verdad  decir con que te quedas, porque te quedas casi con todo y a la vez con nada, porque lo dejas como plataforma base para la nueva dirección. Me quedo con que contra viento y marea uno tiene que plantearse ciertas metas y avanzar en función de esos propósitos, porque si no, es muy difícil navegar entre aguas tan agitadas.

Entonces se debe jugar con varias aristas, digamos que se tiene que ir conjugando permanentemente nuevas formas. Entonces yo diría tener claras las metas importantes y no perderlas de vista para poder seguir avanzando.

 

Ahora que deja el cargo ¿En qué proyectos o investigaciones se va a enfocar?

La verdad es que no solamente estoy terminando la dirección, sino que en un plazo corto me voy a retirar, pero antes quisiera terminar varios proyectos importantes que alguna vez comencé. He hecho varias cosas, he recorrido varios caminos en función de esas cosas pero siento que también hay muchas cosas que se han ido quedando en el tintero.

Quisiera retomar muchas cosas de las que me interesan, muchos temas. Además de la Escuela, soy parte del Centro de Estudios Migratorios de la Universidad de Santiago y he estado también trabajando siempre en temas que desde allí me convocan, como el de los exilios, que quisiera continuar, quisiera escribir sobre estos temas que dejé dormidos durante este tiempo, algunos tienen que ver con metodologías específicas de trabajo cualitativo, también me gustaría hacer unos estudios comparados del mundo rural, con investigaciones que hice antes, con lo que podemos pensar ahora, bueno hay varias cosas que evidentemente tengo que ir seleccionándolas.

El tema del cine, por ejemplo, es muy importante, me interesa mucho retomarlo, además del exilio, los refugios, ese tipo de estudios, porque son parte de mi identidad.

He trabajado mucho, tengo una trayectoria ya muy antigua, yo diría que fui una de las precursoras en la Escuela en integrar estudios de género al currículum, los que también han sido otra de las queridas preocupaciones que me han rondado siempre. Seguramente no voy a poder hacer tantas cosas, pero como nos dice el gran poeta Machado y nos canta Serrat “caminante no hay camino, se hace camino al andar”, aunque ya me quede poco, pero no lo voy a abandonar porque son intereses y trabajos con los cuales ya he registrado parte de mi ADN académico.

Entonces, finalmente diría que me gustaría tratar de articular pendientes para dejarlos más o menos cerrados. Escribir cosas en este último tiempo que me quede, tanto en el Centro de Estudios Migratorios como en la Escuela.